CUTTLAS: El vaquero más cachondo del oeste

Aún recuerdo cuando leí mi primera historia de El bueno de Cuttlas. Lo primero que pasó por mi cabeza fue: “¿Pero qué demonios es esto?... ¿Quién se atreve a denominar esto como un cómic?... ¿Es que no se dan cuenta que parece dibujado por un niño de cinco años?...”

Esto es lo que suele decir un ignorante cuando su cultura sobre el mundo de la historieta se ha reducido hasta entonces a tragarse las peripecias de superhéroes embutidos en mallas ajustadas, a los tebeos de Mortadelo y a las inolvidables aventuras de Astérix.

Ese era yo: Un ignorante.

Hay una frase que dice: “No juzgues a un libro por su portada”… Pues bien, El bueno de Cuttlas (creado por el zaragozano Eduardo Pelegrín Martínez de Pisón, alias Calpurnio) es un cómic al que no hay que juzgar por sus viñetas, porque si lo hacemos, nos perderemos a uno de los personajes más divertidos, surrealistas, inteligentes, demoledores y carismáticos que nos ha dado la historieta española.


Os podéis imaginar cual fue el shock que recibí en el cerebro al empezar a leer esas historias y divertirme un montón con ellas. Me vi envuelto en una espiral de la que no pude escapar, ni siquiera cuando me terminé de leer el cómic: Quería nuevas dosis de Cuttlas, aunque sabía que no las iba a poder tener (así que empecé a leer de nuevo el cómic, para calmar mis ansias de diversión).

Así es como nuestro querido personaje afecta a nuestro cerebro…



Creado en el año 1983, el cowboy Cuttlas vive en un Far West de lo más particular, con extraterrestres, Internet e indios seminolas dispuestos a cortar la cabellera de sus enemigos.

En sus aventuras suele estar acompañado de un elenco de personajes muy carismáticos: Jim (el negro y mejor amigo de Cuttlas), Mabel (la novia del vaquero, a la que casi siempre violan), Rosario (el inseparable caballo del protagonista), Jack (el malo que nunca consigue sus propósitos), Juanito (un mexicano vago que siempre está echando la siesta), Chan (un chino con un nombre de lo más gracioso), 37 (un alienígena que siempre habla en clave numérica), etc…

Y eso que no nombro a los cherokees o al séptimo de caballería, que siempre otorgan de una gracia especial a todas las historias en las que aparecen.

Lo mejor de todo, es que Calpurnio con apenas cuatro rayas (lo cierto es que el autor da un nuevo significado al concepto de minimalismo) consigue crear un universo divertidísimo que te engancha sin piedad.

Cada una de sus mini-historietas contienen humor, sabiduría, crítica, sátira, denuncia, metafísica, filosofía, romanticismo, etc…

Y lo mejor: Diversión a raudales.

Os recomiendo encarecidamente que empecéis a leer El bueno de Cuttlas y que no os asustéis ni sufráis rechazo ante la apariencia infantil (de niño de cinco años) de sus dibujos: Cuttlas es algo más que eso.

Y si vencéis esta primera barrera mental y os abrís al personaje y a las historias (os recuerdo: “No juzgues a un cómic por sus viñetas”), os ocurrirá lo mismo que a mí: Os engancharéis de tal manera que no querréis parar, aún cuando ya lo habéis leído todo sobre él.

Aquí os dejo un pequeño aperitivo para que vayáis abriendo boca:



Podréis disfrutar de sus historias en la página web del periódico 20 minutos y además, si os termina por seducir este loco personaje, la editorial Glenat publicó hace un año dos tomos con las aventuras de este cowboy minimalista.



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6 comentarios

  1. Buenísimas. Lo descubrí hace muchos años gracias al dominical de "El Pais" que por aquellas fechas incluia un montón de cómics interesantes como por ejemplo Mot de Azpiri (sobre un chico con gafas acompañado de un genial monstruo).

    Un saludote

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  2. Se me acumulan las recomendaciones de comic por leer xD cuando me queira poner al día seguro que tengo unas cuantas más..yo mientras voy a esperar a recibir cierto pen y empezar por eso, luego ya veremos xD

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  3. ¡Qué tiempos Korvec!... Yo también me acuerdo de Mot... Es más, tengo en mis estanterías los cinco números que publicó el propio El País (desgraciadamente me falta el sexto número, que incluyeron en un recopilatorio de Planeta DeAgostini)... Te agradezco la idea que me has dado y puede que publique un post sobre esta obra de Nacho y Azpiri.

    Lucía... Si puedes, pásate por la versión web del periódico 20 Minutos a través del link que he puesto en este post. Las historias de Cuttlas se leen súper-rápido y son auntoconclusivas, así que no añadas este cómic a tu lista de tebeos por leer (sería un crimen), porque siempre lo vas a poder consumir en cualquier hueco del que dispongas de tres minutos libres

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  4. Y otra tira cómica muy recomendable que puedes encontrar por allí es el genial "Conejo Frustrado".

    Quedo a la espera de ese post sobre Mot, yo incluso compré el videojuego que salió en la época de los 8 bits... aunque a pesar de sus geniales gráficos no me terminó de gustar.

    Un saludo

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  5. Conejo Frustrado es un descojono de tira cómica.

    Aún recuerdo el juego de Mot, de Opera Soft, en el Spectrum ZX de un amigo. Me encantaban todas las alucinantes portadas que realizaba Azpiri para los videojuegos de la época (y sobre todo, recuerdo con "cariño" esas interminables cargas en cintas de cassette... Sobre todo cuando el juego "cascaba" a los diez minutos de carga).

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  6. Sí, el infame "Read Error". Yo tenía el Amstrad CPC 464 y en algunos casos había juegos que eran verdaderos expedientes X. El caso más sangrante fue el del "Operation Wolf" un juego que llevaba mucho tiempo esperando y que solo salió a la venta dentro de un pack junto a algún juego bueno (PSycho Pig UXB, y otros que me parecieron infames "Titanic", "Chicagos 30, Coliseum..." que practicamente ni jugué. El caso es que el juego no cargaba ni a tiros, pero al ir a la tienda a que me lo cambiasen lo pusieron en el ordenador de la tienda y les cargó así que no me lo cambiaron. Le hice una copia en otra cinta y descubrí que si lo cargaba apoyando mi peso sobre la tapa de la cinta me cargaba... aunque luego para las fases tenía que pillar la cinta original. Sí, eran otros tiempos.

    También yo era fan de aquellas carátulas de juegos como "Game Over", "Phantis", "Turbo Girl", "Lorna"...

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