EL NIÑO: Esa gran película de acción

Sí, señores y señoras, estamos ante... ¡¡El evento del cine de nuestra España cañí!!... ¡¡La pélicula que cambiará para siempre nuestra forma de entender el cine nacional de acción!!... ¡¡El heroe que cogerá el testigo de las estrellas del cine de los ochenta!!... ¡¡La legitima candidata a representar a Spain en los Oscars!!...

¡¡Con todos ustedeeeeeeeesssssssssss!!


Todo esto que acabo de decir era para engancharos al post, ya que el que me conoce sabe que soy un "vende-motos" de puta madre y el que se haya tragado esta filmación sabe que de lo dicho "ná de ná".

Conste que ya me olia algo de esto cuando vi la saturación publicitaria de la que hizo gala Mediaset en todos sus canales de televisión (sobre todo en Telecinco). Vamos, que según mis parametros (los cuales le hacen muchisima gracia a Maese Lual, pero son mas ciertos que el tenernos que morir), si HBO es sinónimo de calidad y factura perfecta, Telecinco es sinónimo de caca de la vaca.

En fin, que aunque no me apetecía ni hostias tragarme esta filmación, sentía la obligación moral de informar a nuestros queridos lectores de mi opinión al respecto de tan cacareado film (bueno, para que voy a engañaros, mi mujer me obligo a ver la puta mierda esta, porque según ella nunca vemos nada juntos y el chico protagonista estaba muy bueno).

Y ahí estaba yo, en el sofá, esperando que mis temores sobre esta peliculilla fuesen fruto de la desconfianza que voy desarrollando con la vejez... ¡Pero que va!... Mis temores eran fundados y bien fundados y aunque me esté convirtiendo en un puto cascarrabias os voy a intentar argumentar el porqué esta superproducción "der sine ehpañol" me parece tan floja.

En primer lugar quiero dejar bien claro que no siento animadversión por el cine español, ya que he disfrutado (y mucho) con cantidad de peliculas tanto de genero como de otros estilos: Ahí está Acción mutante, El día de la bestia (ambas de Alex de la Iglesia) o, cambiando de tercio, Celda 207.

O sea, que no es lo que siempre decia mi padre, que en paz descanse: "Habla mal de España... Seguro que es español". Yo este refranillo lo cambiaria por "Habla mal de esta peli... Seguro que sus razones tiene", y a fé que os voy a dar esas razones, y como no se hacerlo de otra manera menos cuadriculada, paso a mis ya famosas y enervantes enumeraciones.

1.- Cuando me quieren vender a toda costa y con tanta insistencia un producto (en este caso la peli) y me sobresaturan con anuncios en los que solo veo la misma escenita de marras, en distintos ordenes de aparición y distintos planos, ¡pero la misma puta escena!, se me saltan las alarmas. Para que se me entienda, los anuncios de El niño consistían en plano de chico guapo (el niño), plano de la mora guapa (la churri del niño), plano de Luis Tosar con cara de estreñimiento (el poli que persigue al niño) y plano de una lancha rapida conducida por el jodio niño y perseguida por un helicoptero a dos por hora, pero con muchas salpicaduras y muchos primeros planos del niño "pa" que flipemos con sus ojazos azules y nos dé sensación de velocidad. Por supuesto, la escena de la lancha es nocturna, ya que así no vemos que la lancha y el helicoptero van "paraos".


2.- Algunas veces, los directores son de lo que no hay. Me explico... Contratan a Ian McShane (el estupendo actor británico protagonista de Deadwood) para que se pasee por Gibraltar, con un periodico bajo el brazo, sin soltar una puta frase de texto. El director se limita a hacer que el genial actor luzca un ridiculo modelito blanco, con sombrero de ala ancha incluido, con el que parece ir gritando "¡¡Soy un narco de lo mas malote que se limita a pasear!!.

Lo que mas me jode del asunto es que McShane, uno de mis actores favoritos, sea utilizado tan poco que tanto hubiese dado poner a Fernando Esteso, que seguro que cobraria mucho menos y así la persecución en lancha hubiese podido hacerse a cinco por hora en vez de a dos y con alguna chica en top-less agitando el sujetador.

Por lo menos en la última de de Torrente, Alec Baldwin tiene un papel, que es de lo que se trata cuando en una producción española se cuenta con una estrella extranjera a modo de reclamo.

3.- El protagonista no es actor y como consecuencia de ello no tiene ni puta idea de actuar.
Y ya lo siento por el chaval que no me ha hecho nada y probablemente sea mas majo que las pesetas, pero es que si nos parece intrusismo laboral el hecho de que un tipo con una camara fotográfica nos haga el reportaje de boda sin ser fotógrafo, esto viene a ser lo mismo... Vuelvo a explicarme...

"Ej que sho venia con un golegui ar casting y como soy mu guapo me pillaron a mi pal papel prinsipal"


¡No hace falta que lo jures, hijo mio!!!... Y es que andamos muy necesitados de sangre nueva cuando el pavo este, que a lo que se limita es a echar miradas con los ojos entrecerrados, sacar morritos y volver a echar miradas con los ojos entreabiertos (¿os he dicho que el chaval tiene unos ojos espectaculares? ) es nominado al Goya como actor revelación. Menos mal que se lo dieron a Dani Rovira, que se pegó un currazo como es debido en Ocho apellidos vascos, que esa si es una producción para competir comercialmente con el cine yankee sin tanta lancha y tanta zarandaja.

Luego otra cosa descacharrante, pero ya del cine español en general, es la puta manía de que los actores sean tan "naturales" hablando que no vocalicen, eso unido al "asentillo" gaditano del prota provoca que no sepamos si el chico es cortito o tiene un miembro viril en la boca, ya que no se le entiende ni hostias.

4.- Al chaval vamos a dejar de darle cera, porque es nuevo y puede aprender el oficio, pero a los que no perdono es a actores que han demostrado serlo, como Luis Tosar, y que se limitan a admirar los huevos que tiene el niño, lo bien que conduce y lo mucho que se parece a Steve McQueen (aquí tengo que reconocer que me descojoné con ganas y solo por esa frase mereció la pena ver semejante truño).

5.- Y con esto termina esta chapa que os he "dao". Nos venden El niño como una producción para competir con el cine comercial americano y nos perpetran un truño que se puede resumir en una película de el Torete o el Vaquilla, pero en lanchas en vez de en un Seat 124, con la salvedad de que las de el Torete eran bastante mas entretenidas y por lo menos estaban bien interpretadas, ya que el Torete realmente era un macarra de barrio obrero y no un rebelde sin causa parecido a Steve McQueen digno de mujeres, hombres y viceversa.

Bueno... Como premio de consolación, mejor nos quedamos con estas dos imágenes de la actriz Mariam Bachir (la churri de el niño) y nos olvidamos del resto de la película.

¡¡A cascarla!!

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