BULLET POINTS: La bala que lo cambió todo

"Esto es una bala. Peso: 123 gramos. Tamaño: 6,5 x 33 milímetros. Tras ser disparada adquiere un elegante giro, como un balón de rugby al ser lanzado.

Pierde esa estabilidad cuando alcanza la carne. Al intentar recuperar la estabilidad, la bala, que pesa más por su base, rota 180 grados a través de carne y tejido para adquirir una orientación con la base en punta.

El efecto es parecido al que haría una cuchara de servir helados atravesando la carne durante una distancia de 25 a 30 centímetros, a una velocidad aproximada de 360 metros por segundo.

El impacto de entrada hace que la parte de atrás de la bala se rompa en fragmentos de plomo y cobre. Esos fragmentos penetran radialmente hasta siete centímetros, causando agujeros adicionales en el tejido circundante y agrandando la herida de entrada hecha por la penetración original."

Un texto impactante, ¿verdad?... Cuando lo leí no dejé de pensar en David "Hazmat" Sánchez, el escritor alicantino del que publicamos cada cierto tiempo una nueva entrada de Zombival, ya que este autor tiene un estilo igual de impactante al que acabáis de leer (sobre todo en varias escenas en las que describe como la munición destroza los cuerpos de unos zombis).

Pues así comienza un cómic muy interesante que me he leído.


En Bullet Points, Marvel nos obsequia con un What if (una historia de esas de ¿Qué pasaría si...?) de cinco números, recopilados en España por Panini Comics, en un único tomo.

Yo nunca he sido muy amigo de los What if, pues la gran parte de los planteamientos de sus historias me parecían una bobada: ¿Y si Lobezno fuera un "travelo" que hace striptease en un sucio garito de Albunquerque?... ¿Y si el Profesor Xabier tuviera melenas y cantara heavy con voz de "locaza" en el mismo garito de Albunquerque?... ¿Y si Magneto pudiera moldear a voluntad el plástico en vez del metal?...

A esta última pregunta tengo la respuesta: Magneto se fabricaría condones personalizados y a medida.

En fin, dejándonos de tonterías, como lógicamente habréis imaginado, estos What if que he nombrado, han salido de mi enfermizo cerebro, pero es que cada vez que me leía uno de estos cómics, tenía la sensación de estar enfrentándome a cualquiera de los absurdos supuestos que os acabo de escribir.

Y si no me creéis, aquí os dejo unos ejemplos reales de algunos planteamientos de Marvel para este cómic.


¿Y si Conan visitara Nueva York hoy?... ¿Y si los 4 Fantásticos tuvieran un mismo poder?... ¿Y si Thor se enfrentase a Conan?... ¿Y si Spiderman hubiera conservado sus seis brazos?...

¡¡Pero qué es esto!!

Estúpido, ¿verdad?... Pues por este tipo de cosas me negaba a leer Bullet Points (un cómic escrito por J. Michael Straczynski, guionista de series como Babylon 5 y autor de una de las etapas más interesantes de Spiderman, y dibujado por Tommy Lee Edwards, ilustrador muy solicitado en el mundo del cine por sus guías de estilo, entre las que se encuentran Harry Potter, Batman Begins, Hellboy, Star Wars: Episodio III, etc.)... Pero en estas me viene Tito Emde preguntándome si conocía este cómic y al responderle que sí, me volvió a preguntar qué me había parecido...

—No lo he leído.
—¿Que no lo has leído?
—Pues no.
—¿Y eso?
—Es que los What If me parecen una chorrada.
—Pero eso ocurría con los antiguos. Este es diferente: Más serio e interesante... Si te lo lees, seguro que te gusta, aunque no se trate de una obra maestra.
—¿Y de qué va?
—De como una sola bala cambia todo el transcurso del universo Marvel que conocemos.
—¿Una bala?... ¿Y cómo lo hace?
—¿Te acuerdas del doctor Abraham Erskine?
—¿El científico que creó el suero del supersoldado?
—El mismo... Ya sabes que lo asesinó el nazi Willhem Schuller de un disparo, después de que inyectara el suero a Steve Rogers, lo cual lo convertíría en el Capitán América.
—Sí, claro.
—En este cómic asesinan al doctor Abraham Erskine veinticuatro horas antes de que conociera a Steve Rogers.
—¿Y entonces?
—Pues el Capitán América no existe en este universo.
—Si te soy sincero, no me parece un hecho tan interesante como para leerme el cómic.
—Espera... En el tiroteo que se crea y en el que fallece el doctor Erskine, también muere uno de los soldados que le escoltaba, recién salido de la instrucción y que ocupaba un puesto de policía militar. Se llamaba Benjamin Parker.
—¿Ben Parker?... ¿El tío de Peter Parker?... ¿El tío de Spiderman?
—Por supuesto... Así que imagínate: Steve Rogers ya no es el Capitán América al no inyectársele el suero; Peter Parker no será Spiderman ya que nunca conocerá a su tío y al no criarse bajo la tutela de este, se transforma en un adolescente problemático.
—Vaya... Realmente suena bien.
—Pues espera a escuchar esto: Steve Rogers se enfunda en la armadura de Iron Man, que era un proyecto militar de la Segunda Guerra Mundial descartado por los norteamericanos, que habían puesto sus esperanzas en el proyecto del supersoldado...
—¡Joder!... Parece que el guión lo tienen muy pensado y resulta creíble y realista.
—Y lo es... Y eso que no te cuento como Peter Parker se transforma en Hulk, o Stephen Extraño en Spiderman, o Reed Richards en el jefe de SHIELD...
—Me están entrando ganas de leerlo.
—¡¡Pues ya estás tardando, colibrí!!

Y al final me leí Bullet Points, del que os dejo las cinco portadas de los números americanos (que como ya os he dicho, están recopilados por Panini en un único tomo).


Lo cierto es que Bullet Points es un cómic que, sin resultar genial ni una obra maestra, me ha parecido el mejor What if que ha pasado por mis manos. Bien es cierto que se le podría achacar a la historia el hecho de que se escojan a personajes conocidos del universo Marvel para encarnar el papel de otro héroe pero... Seamos sinceros: Si al final el rol de Hulk lo encarna Perico de los Palotes, el de Spiderman, Lucas Borreguete y el de cualquier otro personaje Marvel, un humano desconocido para el resto de lectores pues... ¡¡No tendría ningún tipo de gracia!!

Así que el cómic resulta tremendamente entretenido y muy divertido, sobre todo en los giros que pega la historia para engarzar un personaje con otro.

Por otra parte, el guión está tratado de un modo realista y creíble, de tal forma que en ningún momento el lector piensa que le están tomando el pelo, o que el escritor se está sacando cosas de la manga para cubrir agujeros de guión del tamaño de Wisconsin.

Para rematar la faena, la labor del dibujante resulta soberbia y en todo momento apoya con su arte la historia del guión.



Si no tenéis nada que hacer en casa y queréis consumir una historia sin mayores pretensiones que las de entretener, este Bullet Points se convierte en una de esas lecturas que llenarían de satisfacción ese hueco vacío en vuestro tiempo.

Título:  Bullet Points, En el punto de mira  
Edición original:  Bullet Points nº 1 a 5 USA
Fecha de edición:  Diciembre de 2007
Guión:  J. Michael Straczynski
Dibujo:  Tommy Lee Edwards
Formato:  Libro rústica, 120 págs.
PVP:  10,75 euros



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